El día 24 de abril, nuestros Sindicatos, las Universidades y la Consellería de Educación (representada por el propio Consejero) firmamos el preacuerdo del III Convenio Colectivo del Personal Laboral de las Universidades Públicas Valencianas. Este preacuerdo implicaba que el texto estaba totalmente cerrado y que solo quedaba pendiente de su ratificación formal por parte de los respectivos órganos de gobierno de cada organización o institución.  A estas alturas, cinco meses después, todavía no se ha firmado el acuerdo definitivo y, por lo tanto, el Convenio no puede ser publicado ni entrar en vigor. Las trabajadoras y trabajadores de las Universidades no han visto todavía reflejadas en sus nóminas y en sus condiciones de trabajo las mejoras que supone este Convenio.

Ha sido fundamentalmente la inacción por parte de la Generalitat la que ha impedido que hasta ahora el Convenio se pudiera aplicar. Es cierto que en estos cinco meses se han producido unas elecciones. Ya lo sabíamos cuando firmamos el preacuerdo cuatro días antes de la cita electoral del 28 de abril. Y justamente por eso se firmó en aquella fecha, para proteger el acuerdo que tanto había costado de lograr (¡casi tres años de negociación!) de las circunstancias derivadas de la renovación del Gobierno. También es cierto que las competencias de Universidades han cambiado de Consellería y que había que esperar que el nuevo equipo empezara a trabajar. Pero tanto el Consejo que firmó el preacuerdo como el que ahora tiene que ratificarlo y aplicarlo mantienen la continuidad política derivada de los acuerdos del Botánico. Tendría que ser muy sencillo mantener la misma línea de trabajo y simplemente ser coherentes con aquello que se firmó  en abril. Cinco meses es un plazo a todas luces excesivo y, sobre todo, inexplicable.

El día 24 de septiembre, el equipo responsable de Universidades de la nueva Consellería de Innovación y Universidades (Secretario Autonómico y Directora General) nos convocó a Sindicatos y Universidades para comunicarnos cuál es el estado actual de la tramitación del Convenio Colectivo. Por un lado, se nos informó  que habían surgido algunos problemas: las objeciones planteadas por el Ministerio de Hacienda a las mejoras salariales (tal como ya había hecho con la carrera profesional del PAS y que se resolvió) y las dudas sobre si la Generalitat tiene que ser parto firmante del convenio. En este sentido, tanto los Sindicatos como las Universidades dejamos muy claro que la Generalitat tiene que firmar el Convenio, porque ha sido parte muy activa en su negociación y porque tiene que ser la garante (normativa y financiera) de su aplicación.

Por otro lado, ante esta situación el Secretario Autonómico de Universidades manifestó con rotundidad tres cuestiones: el compromiso absoluto  de la Generalitat con el Convenio Colectivo y su aplicación;  la garantía que se mantendrán los 8 millones de euros para financiar el Convenio incluidos a los Presupuestos del 2019 y su continuidad para los ejercicios siguientes y, finalmente, la voluntad que el Convenio se firmará durante el próximo mes de octubre.

Los Sindicatos que hemos negociado el Convenio Colectivo del Personal Laboral de las Universidades Públicas Valencianas entendemos que hay circunstancias objetivas que justifican una cierta demora en su firma final (elecciones, reorganización de las Consellerías), pero también que cinco meses es un tiempo más que suficiente para resolver las dificultadas que hayan surgido. Exigimos, por lo tanto, el cumplimiento de los compromisos manifestados por el representantes de la Consellería de Universidades, que durante el mes de octubre se firme definitivamente el Convenio y que, por lo tanto, se acabe con la anomalía de ser la única Comunidad Autónoma sin Convenio y puedan empezar a aplicarse urgentemente las mejoras laborales y retributivas que merece el personal laboral de nuestras Universidades.

 

CCOO-PV      UGT-PV      CSIF      SEP-CV      STEPV